Los trastornos de conducta durante la adolescencia han aumentado considerablemente en España en los últimos años. Desde TERAPIUM, centro de Asesoramiento Familiar y Atención psicológica infantil y de adolescentes, recomendamos consultar y tratar estos problemas cuando aparecen los primeros síntomas, debido a que habitualmente la sintomatología cursa en un cuadro ascendente, al igual que las complicaciones asociadas al problema. Si actuamos rápidamente, se podrá identificar tanto las causas del problema como plantear las mejores soluciones. Actuando precozmente podemos contener antes la situación, y, lo más importante, podemos reducir el tiempo en el que tanto el menor como su familia sufren.
Principales problemas de conducta en adolescentes
La adolescencia es una etapa crucial de la vida. Se caracteriza por ser una transición entre dos momentos de estabilidad de la vida, es decir, entre la etapa infantil y la etapa adulta. Siempre que se produce una transición entre dos momentos de estabilidad, los seres humanos lo vivimos con cierta preocupación, angustia y/o incertidumbre.
Esta transición, además, es única en la vida. Se producen cambios de tipo biológico, cambios emocionales, cambios morales y cambios neurológicos/cognitivos. El ser humano no volverá a pasar por ninguna transición que venga acompañada de estos cambios tan particulares.
No es difícil entonces que en esta transición los adolescentes vivan de una manera conflictiva tanto sus propias emociones como lo que ocurre a su alrededor.
Con frecuencia, surgen problemas conductuales que pueden manifestarse de múltiples formas. Pueden ser de tipo emocional, conductual, como la agresividad, de imagen personal y/o alimentación, de consumo de sustancias, etc. La edad de aparición de esta sintomatología suele ser principalmente entre los 13 y los 17 años.
Aunque dificultades comportamentales afectan a ambos sexos, hay algunas de ellas que afectan más a los chicos que a las chicas, como lo son las conductas de tipo negativista desafiante o el trastorno disocial.
Los principales trastornos son el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el trastorno negativista desafiante (TND) y el trastorno disocial.
Principales trastornos de conducta en la adolescencia.
– Trastorno Negativista Desafiante (TND). Es uno de los trastornos más comunes, en los que el adolescente se muestra, desafiante, hostil, y en ocasiones puede ser rencoroso vengativo. Rechaza las figuras autoritarias, pierde con mucha facilidad el control y presenta muy poca tolerancia a la frustración. Puede intentar dañar a los demás de forma intencionada. - Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH). Se estima que afecta a uno de cada veinte niños y adolescentes y se manifiesta en la dificultad para mantener la atención y para concentrarse. El niño es excesivamente impulsivo y está en constante movimiento y agitación. En ocasiones, niños no diagnosticados o mal diagnosticados en la infancia, empiezan a manifestar problemas de conducta en la adolescencia.
– Trastorno disocial. Este trastorno se caracteriza por comportamientos que incluyen peleas, robos, acoso, crueldad hacia los animales.
– Trastorno explosivo intermitente. Aparecen Arrebatos recurrentes en el comportamiento que reflejan una falta de control de los impulsos de agresividad, manifestada por una de las siguientes:
– Agresión verbal (p. ej., berrinches, diatribas, disputas verbales o peleas) o agresión física contra la propiedad, los animales u otros individuos.
– Tres arrebatos en el comportamiento que provoquen daños o destrucción de la propiedad o agresión física con lesiones a animales u otros individuos, sucedidas en los últimos doce meses.
La magnitud de la agresividad expresada durante los arrebatos recurrentes es bastante desproporcionada con respecto a la provocación o cualquier factor estresante psicosocial desencadenante.
El bajo rendimiento escolar, el consumo de alcohol o drogas y los cambios en el estado de ánimo y en el comportamiento son las señales más evidentes de que el adolescente está entrando en conflicto. Atender el problema lo antes posible es fundamental para evitar que los errores que pueda cometer en la adolescencia le pasen factura en la edad adulta. Los profesionales especialistas en la conducta de los adolescentes pueden identificar el origen del problema para después aplicar las soluciones más adecuadas a cada caso.
Causas de los trastornos de conducta Aunque existen factores biológicos asociados a la genética que causan predisposición a desarrollar ciertas alteraciones de la conducta, el entorno familiar y social juega un importante papel en la psicología del adolescente.
Cuando hablamos de la adolescencia y nos adentramos en su descripción como periodo de transición entre dos etapas estables, al final de un detenido análisis, debemos dejar de hablar de adolescencia y pasar a hablar de adolescentes. Llegados a este punto, dejaremos de hablar de adolescentes para hablar de un chico/a en concreto y sus circunstancias particulares. Y esto se debe a que cada chico/a manifiesta el malestar emocional de manera individual y única, de manera las causas que lo generan y las soluciones a las mismas, también acostumbran a ser concretas y únicas.
Haciendo un esfuerzo por intentar categorizar, se pueden describir situaciones que generan o que son factores a tener en cuenta ante la aparición de problemas de conducta en la adolescencia. Entre las principales causas de la aparición de un trastorno de la conducta, se encuentran:
– Problemas familiares. La separación de los padres durante la infancia puede ocasionar problemas emocionales durante la adolescencia. En ocasiones, disfunciones en el funcionamiento y/organización familiar también pueden ser el origen de los mismos.
- Falta de atención. La falta de tiempo de los padres para prestar la suficiente atención al niño o adolescente es una causa frecuente de cambios en el comportamiento.
– Padres con problemas de abuso de sustancias. Los niños que han sido víctimas de maltratos y abandono muestran frecuentemente trastornos conductuales.
– Problemas económicos. Como consecuencia de la crisis económica han aumentado en los últimos años los problemas psicológicos de los menores.
– Malas compañías. Las amistades y las relaciones sociales pueden ejercer una fuerte influencia en el adolescente, aunque frecuentemente no son la causa sino más bien una consecuencia de un trastorno ya instaurado.
¿Cuándo contactar con un especialista?
Desde TERAPIUM, centro de Asesoramiento Familiar y Atención Infanto Juvenil, pensamos que es fundamental la rápida actuación cuando se presenta alguna de estas señales de alarma:
– Discute con facilidad
– Se muestra agresivo, falta al respeto.
– Se encuentra involucrado en conflictos frecuentemente.
– Se sospecha consumo de drogas.
– Bajo rendimiento escolar o empeoramiento de los resultados.
– Nos alertan desde el centro escolar acerca de su comportamiento.
– Está intimidando a los demás o es víctima de acoso en el colegio.
– Muestra cambios de humor bruscos.
– Muestra falta de empatía y sensibilidad.
– Se muestra cruel con los animales.
Tratamiento para adolescentes con problemas de conducta
En TERAPIUM abordamos este tipo de dificultades teniendo en cuenta nuestra experiencia en este tipo de casos. Esta experiencia nos ha ido señalando a los largo del tiempo que el tipo de intervención debe ser personalizada, y que el menor, la familia y el centro escolar son los ejes principales alrededor de los cuales ha de girar el tratamiento.
En la mayoría de los casos, los niños y adolescentes que reciben a tiempo la ayuda que necesitan, superan los conflictos y no tienen por qué presentar complicaciones en el futuro.
FASES DEL TRATAMIENTO
1 Evaluación
Tras establecer el diagnóstico, el especialista del equipo determinará el mejor tratamiento y plan de trabajo para el menor y su familia.
Las conclusiones de la evaluación se comparten con el menor y su familia, y se establecen acuerdos consensuados sobre los objetivos a conseguir. La implicación de los padres o tutores será de gran importancia para la efectividad de la terapia.
2- Psicoterapia
De manera general, el psicólogo sigue estos pasos:
– Favorecer la comunicación y la comprensión entre los miembros de la familia.
– Identificar las causas de los problemas.
– Establecer unos objetivos para frenar dichas causas.
– Aplicar un tratamiento personalizado que puede incluir técnicas de autocontrol, aprendizaje y entrenamiento de la empatía y de la resolución de problemas.
3- Finalización y seguimiento
Seguimiento de los resultados y prevención de recaídas.
Desde TERAPIUM, especialistas en terapia con niños, adolescentes y sus familias, somos conocedores de que cuando el adolescente no recibe el tratamiento necesario, puede presentar complicaciones en la etapa adulta, como pueden ser trastorno de la personalidad, problemas con adicción a substancias, o conductas que le aparten de un desarrollo de vida adaptada donde poder ser feliz.
La colaboración y el compromiso de la familia para detectar de manera precoz un problema de comportamiento en niños y adolescentes son fundamentales en el éxito de las terapias.